DISEÑO MUSEO EDITORIAL EDELVIVES

La máquina del tiempo

Museo editorial Edelvives. Zaragoza 2019

Cuando la empresa Edelvives nos contó que quería montar un museo en la antigua capilla de la editorial , actualmente desacralizada, nos pareció un reto y una oportunidad muy interesante de poder realizar un proyecto diferente. 

El objetivo era el de mostrar la evolución y la transformación,  de una editorial con más de 125 años de historia, teniendo en cuenta tanto su contenido histórico y material, como la situación actual de una empresa pionera en la implementación de los cambios tecnológicos en el mundo educativo editorial. 

Las preexistencias del lugar, que debían ser puestas en valor ( como  las vidrieras , el mosaico o la talla de la Virgen), junto con la información y materiales ( libros, escritos, fotografías) que debían contarse y exponerse  conforman el comisariado del museo. 

La idea de la máquina del tiempo, surge del convencimiento de convertir el museo en una experiencia dónde en primer lugar, el espectador accede a través de una partición en espiral, al hall que antecede a la antigua capilla. Es en este hall dónde , una vez se apagan las luces, da comienzo la reproducción del video que explica y sitúa al espectador en lo que va a ver. Una vez finalizado el video, se descubre la puerta oculta que da acceso a la exposición.

El espacio del museo es un espacio blanco, dónde la iluminación es protagonista. No sólo cualifica y da vida a los objetos expuestos, sino que estructura el montaje audiovisual que, través de gráficos y dibujos, narra la historia de la editorial hasta nuestros días en una línea temporal en la pared. 

La cantidad, calidad y tipo de luz escogidos ayuda a transformar estos espacios en lugares estimulantes,  observando  todos los matices cromáticos formas y texturas de los objetos expuestos. 

Un museo es un lugar espiritual. Las personas bajan la voz cuando se acercan al arte.

Mario Botta
DISEÑO MUSEO EDITORIAL EDELVIVES
DISEÑO MUSEO EDITORIAL EDELVIVES
DISEÑO MUSEO EDITORIAL EDELVIVES