Tras los efectos de la última DANA, el Ayuntamiento de Catarroja confió en nuestra empresa, Emotion Lab, para rediseñar los patios de dos de los centros más afectados: el CEIP Paluzié y el CEIP Joan XXIII. Lejos de limitarse a reparar los daños, ambos proyectos representan una oportunidad para reimaginar los entornos escolares y convertirlos en lugares vivos, sostenibles y llenos de aprendizaje.

🌱 De la reparación a la transformación
En Emotion Lab creemos que los patios son mucho más que zonas de recreo: son escenarios de aprendizaje, convivencia y bienestar. Nuestro objetivo en Catarroja ha sido transformar los espacios dañados por la DANA en entornos educativos resilientes, donde naturaleza, emoción y pedagogía conviven de forma armónica.
En el CEIP Paluzié, la propuesta se inspira en el paisaje mediterráneo y la reconexión con la naturaleza dentro del entorno urbano. En el CEIP Joan XXIII, el diseño parte del contexto del centro —su cercanía al parque Les Barraques y la presencia de una torre cisterna— para crear un concepto educativo que invita a observar y redescubrir el entorno a través de las formas geométricas.
Ambos proyectos materializan nuestra convicción de que cada dificultad puede convertirse en una oportunidad para aprender y evolucionar.

🤝 Diseño participativo con la comunidad educativa
Tanto en el Paluzié como en el Joan XXIII, el proceso comenzó con sesiones de codiseño junto al alumnado, profesorado, equipos directivos y familias. A través de la escucha activa y la participación, identificamos las principales necesidades: más sombra, más vegetación, más diversidad de juego y más espacios para el descanso y la calma.
Desde nuestra empresa, entendemos que los mejores resultados surgen del trabajo colaborativo con quienes viven el espacio cada día. Por eso, cada propuesta responde a criterios pedagógicos, ambientales e inclusivos, reflejando los valores y la identidad de cada comunidad educativa.

🏫 Espacios diversos para aprender y convivir
Ambos centros comparten una estructura de patio organizada en cuatro grandes ámbitos funcionales, adaptados a las distintas formas de aprender:
- Zona colectiva: lugares de encuentro como el ágora o las aulas al aire libre.
- Zona dinámica: circuitos de movimiento, equilibrio y juego libre.
- Zona tranquila: áreas de lectura, observación y autorregulación emocional.
- Zona natural o independiente: huertos, jardines y espacios de exploración que conectan con la tierra.
Cada diseño se adapta a las particularidades de su centro:
- En el Paluzié, el patio se convierte en un refugio climático con vegetación autóctona, materiales drenantes y estructuras ligeras que ofrecen sombra y confort.
- En el Joan XXIII, el proyecto “Veo Veo” introduce recorridos geométricos inspirados en la torre, fomentando la percepción espacial y la creatividad del alumnado.

🌳 Sostenibilidad y bienestar como pilares del diseño
Ambos proyectos responden al compromiso del Ayuntamiento y de Emotion Lab con la sostenibilidad y la adaptación al cambio climático. Incorporamos materiales permeables, vegetación resistente al calor y la lluvia, y estructuras naturales que reducen la temperatura y mejoran el confort ambiental.

🌈 Un futuro educativo más humano y sostenible
De esta manera, los patios del Paluzié y del Joan XXIII se convierten en espacios resilientes, preparados para afrontar los desafíos del clima, al mismo tiempo que educan en valores de respeto y cuidado del entorno.
Los nuevos patios de Catarroja son el resultado de una colaboración que une creatividad, educación y sostenibilidad. Para nosotros, cada rincón diseñado es una invitación a aprender con el cuerpo, con la emoción y con la naturaleza.
Desde Emotion Lab, seguimos trabajando para que los espacios escolares se conviertan en entornos vivos, donde cada niña y niño pueda crecer, convivir y descubrir el mundo de forma plena.
Desde Emotion Lab queremos agradecer al Ayuntamiento de Catarroja haber puesto su confianza en nuestra empresa para llevar a cabo el diseño de los patios de estos centros.